Suenan similares, y tienden a confundir a los postulantes. Hemos conversado en los foros acerca de ello y de como a veces los medios pueden entregarnos información que es cierta sólo desde cierta perspectiva, que no necesariamente es imparcial ni se relaciona con los verdaderos intereses de los futuros universitarios. Para ellos, y para aclarar estos puntos, es esta columna.

El puntaje ponderado corresponde al que se obtiene al postular a una carrera en función de los porcentajes que esta le otorga a cada prueba. Así, por ejemplo, Medicina en la Universidad de Chile pondera cada prueba de la siguiente forma:

Lenguaje: 15%
Matemáticas: 35%
Ciencias: 30%
N.E.M: 20%

De manera tal que el puntaje ponderado de alguien que obtuvo en lenguaje 780, en matemáticas 800, en ciencias 760, y tiene un NEM de 6,5= 723 es:

780 x 0,15 = 117
800 x 0,35 = 280
760 x 0,30 = 228
723 x 0,20 = 144,6

Por lo tanto 117 + 280 + 228 +144,6 = 769.6. Ese sería el puntaje ponderado de postulación para ese ejemplo.

El puntaje de corte corresponde al puntaje ponderado del último admitido en una carrera determinada. Para el mismo ejemplo anterior, el último puntaje seleccionado fue de 762,05. Y después de correr la lista de espera el último matriculado obtuvo 760,9.

El puntaje promedio es una medida que sólo considera las pruebas de Lenguaje y Matamáticas.
Así, el promedio PSU de nuestro ficticio postulante resulta de:

780 +800 / 2 = 790

El promedio PSU de los estudiantes para la misma carrera en la misma Universidad corresponde a 768,9 puntos. Es por esto que cuando leemos artículos como éstos (ya discutidos en este tema) notamos que algo anda mal con el manejo (o mal manejo) de estos conceptos.

Para seguir en la misma línea del ejemplo que hemos planteado la publicación señala:

Medicina en la U. de Chile: pasó de 746 puntos promedio en la PSU a 712.

Lo cual, como acabamos de ver, no es así. El indicador que se utiliza en esta publicación no corresponde a los puntajes ponderados ni a los promedios PSU, sino al puntaje promedio (leng y matemáticas) más bajo que haya obtenido alguien que ingresó, un dato de muy poco valor para caracterizar el ingreso puesto no es representativo ni del promedio de estudiantes, ni del corte de la carrera, por lo que sólo es una cifra rebuscada que pretende probar alguna otra cosa. Al parecer, ese dato podría haber sido obtenido de estudiantes de admisión especial, deportiva, etc, lo que poco tiene que ver con la realidad a la hora de postular por un cupo de forma regular, tergiversa las estadísticas y da una falsa impresión de debacle y baja en la dificultad de ingreso a las Universidades tradicionales. Lo cual es sensible, considerando el periodo de suma importancia en el que nos encontramos. Muchos futuros se empiezan a decidir por estos días.

Esta esta no es una situación que haya tocado sólo a una carrera, también (si leen los artículos) es posible notar alusiones a Derecho, Ingeniería y otras. Si revisan los datos notarán que se utiliza la misma medida para hacer lucir más bajos los puntajes. En vista de ello (y como al parecer no soy el único que lo nota), el Director de la Escuela de Ingeniería y Ciencias de la Universidad de Chile envió una carta al medio para realizar las precisiones pertinentes.

Es de esperar que los postulantes se instruyan de forma adecuada acerca de estos temas, que lean de forma comprensiva como la prueba de lenguaje exigía y no crean ciegamente en los datos que los medios nos entregan. Es quizás un poco triste reconocerlo, pero muchos de ellos pueden tener intereses creados con algunas instituciones, y sus columnas, más que representar una muestra fiel de la realidad y buscar informar apropiadamente a los postulantes, lucen más como artículos patrocinados.

Imagen: Flickr CC Kapungo